martes, 11 de noviembre de 2008

Asociaciones ecologistas del sur de Madrid, se dirigen al ex-alcalde de Parla disconformes con su política ambiental.

ARBA-Madrid Sur, El Colectivo El Espartal-Ecologistas en Acción de Valdemoro, Aulaga-Ecologistas en Acción de Pinto y la Asociación Local de Fauna y Flora Autóctona de Torrejón de Velasco, se han dirigido al ex-alcalde de Parla y Secretario General del PSOE en la Comunidad de Madrid D. Tomás Gómez Franco, para expresarle su disconformidad con la política ambiental que durante años a desarrollado en el municipio de Parla.
Durante su etapa de regidor municipal, su política medio-ambiental se ha caracterizado, contrariamente a lo expresado por la propaganda municipal, por un desinterés manifiesto por la conservación de los espacios naturales del municipio y su fauna y flora silvestres, así como, por el medio ambiente urbano, los cuales se han visto dañados regularmente por verdaderos atentados ecológicos, siguiendo la línea continuista de anteriores regidores municipales.
Así, estas asociaciones le han recordado al ex-alcalde, los numerosos atentados ecológicos promovidos durante su etapa de gobierno municipal, como las numerosas urbanizaciones construidas (Las Américas, Parla Este, El Leguario, Laguna Park), sobre espacios naturales insustituibles debido a su valor ecológico. En concreto, la urbanización Laguna Park, se levanta sobre lo que fue la laguna de la Horca o de Parla, hasta su urbanización, siendo sustituida irónicamente por el llamado parque de la Ballena.
La prevista urbanización del 80% del término municipal, con proyectos que no garantizan ni de lejos un desarrollo sostenible, como puede ser el Parque Tecnológico de Parla, que destruirá hábitats vitales para especies amenazadas como aves esteparias y rapaces, afectado irrevesiblente a la conservación del Arroyo Humanejos, ya afectado en parte de su recorrido por la construcción en sus inmediaciones del Hospital de Parla, que provocó su deforestación y contaminación con aguas residuales, procedentes no solo de dicho hospital, sino también de la urbanización Las Américas.
La sorprendente inclusión del cerro de La Cantueña, espacio natural de enorme valor ecológico, en el anillo verde de Parla, transformando su naturaleza en un mero parque urbano.
La gestión arboricida promovida por el ayuntamiento de esta localidad, incumpliendo sistemáticamente la Ley 8/2005 de Protección y Fomento del Arbolado Urbano de la Comunidad de Madrid, al promover ilegalmente podas y talas abusivas de árboles urbanos, como los más de 300 árboles, muchos con más de 40 años de edad, sacrificados para el establecimiento del tranvía de Parla o el incumplimiento de plantar un árbol por cada nueva plaza de aparcamiento.
El desbroce inaceptable de la vegetación palustre y ribereña del arroyo Humanejos a su paso por el Parque de las Comunidades de España y de la Dehesa Boyal, la destrucción del arroyo de la Dehesilla, a su paso por parque de la Dehesa Boyal, soterrándolo para transformarlo en un simple colector de aguas residuales, con la eliminación previa de la vegetación ribereña implantada en él con la fundación del parque, el empleo de árboles (madroños) extraídos del medio natural, en la creación de nuevo jardín botánico de Parla, y la previa destrucción de los árboles allí existentes, etc.
Por todo ello, estas asociaciones consideran que la política ambiental desarrollada en el municipio de Parla, por el actual Secretario General del PSOE en la Comunidad de Madrid, no es una propaganda creíble a la hora de defender otro tipo de urbanismo y de gestión del medio natural, por lo que le instan a generar nuevas expectativas de desarrollo sostenible para la Comunidad de Madrid a la hora de salir elegido Presidente de la misma, empezando por la recuperación ambiental y paisajística de los escasos territorios naturales que quedan en el término municipal de Parla, defendiendo a ultranza asimismo, territorios colindantes como la maltratada e infravalorada IBA de Torrejón de Velasco-secanos de Valdemoro, ante el incumplimiento por parte de la Comunidad de Madrid de declararlo zona ZEPA. Con ello, demostraría que va a ofrecer otra política ambiental para la región y de paso, una oportunidad única de disfrutar de especies emblemáticas.