viernes, 26 de diciembre de 2008

La Colada de los Pajeros invadida por multitud de vehículos a su paso por el Hospital de Parla.

Los altos precios del aparcamiento privado del hospital de Parla, han originado que la colada de los Pajeros a su paso por dicho hospital, se haya transformado en menos de un año en un aparcamiento ilegal.
Los pacientes y sus familiares, que acuden al hospital en vehículo privado, no pueden permitirse un gasto exagerado estacionando en el aparcamiento del hospital, por lo que lo hacen en sus inmediaciones.
Así, multitud de vehículos privados han transformado esta vía pecuaria, que atraviesa el municipio de Parla de noroeste a sureste, en un aparcamiento clandestino, el cual esta causando un considerable daño ecológico.
Es obvio, que los principales responsables de esta situación son las administraciones. La regional, por construir un hospital en teoría público, pero privatizando posteriormente su gestión (instalaciones, mantenimiento, etc.), así como, por aprobar la construcción de un hospital colindante con una vía pecuaria y con valiosos espacios naturales, que como el arroyo Humanejos, deberían estar protegidos legalmente.
La municipal, por no buscar rápidamente soluciones, permitiendo durante meses este uso ilegal, el cual impide el paso normal de los ganados y de las personas que transitan por esta colada, teniendo que ser la gran insatisfacción que el cobro del aparcamiento causa entre los usuarios del mismo, lo que motive la búsqueda de una solución al problema por parte del ayuntamiento.
Además, el gobierno municipal podría haber buscado otra ubicación más idónea para el hospital, la cual no afectara a las desatendidas vías pecuarias del municipio, así como a sus espacios naturales más valiosos.
De esta manera, la inoperancia de las administraciones, provoca que el sencillo acto de aparcar el vehículo privado, vulnere la Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias, en concreto su artículo 21, apartado d., el cual clasifica como infracción muy grave “Las acciones u omisiones que causen daño o menoscabo en las vías pecuarias o impidan su uso, así como la ocupación de las mismas sin el debido título administrativo”.
A pesar de esto, no hay que olvidarse de la responsabilidad que los ciudadanos de Parla tienen a la hora de acudir al hospital en vehículo privado, cuando podrían hacerlo en el transporte municipal.
Esperamos que la colada de los Pajeros y el arroyo Humanejos no sigan viéndose perjudicados por más tiempo.